Los ciclos evolutivos de la humanidad y el despertar de la Era de la Mujer.

La vida del ser humano es biológicamente fugaz, pero somos portadores de algo eterno: la Conciencia.
La energía principal que transmitimos de generación en generación no es física, sino psíquica: pensamientos, valores e ideas. El ser humano no vive solo en su cuerpo, sino en esta información vital.
A lo largo de los milenios, diferentes culturas han nombrado a esta energía de diversas maneras:
Tradición / Cultura |
Nombres de la Energía Psíquica |
Originarias (Argentina y América) |
Sami, Kawsay, Ch’ulel, Fuerza vital, Espíritu sagrado, Chispa de la Pachamama. |
India y China |
Prana, Kundalini, Shakti, Chi, Qi, Dao. |
Esotéricas y Filosóficas |
Fluido astral, Éter, Pneuma, Nous, Fuego secreto. |
Religiosas (Cristianas, Islámicas, etc.) |
Espíritu Santo, Nūr, Baraka, Shejiná. |
El ciclo de 12.000 años
El misticismo sostiene que el desarrollo evolutivo de la conciencia se rige por un ciclo de 12.000 años, dividido en edades de Oro, Plata, Hierro y Piedra (4.800 + 3.600 + 2.400 + 1.200 = 12.000).
Actualmente, nos encontramos en el ocaso de la Edad de Hierro. Cuando la conciencia humana alcance la madurez necesaria, dejaremos atrás la energía del carbón, el petróleo y la ignorancia, para dar paso a la Nueva Edad de Oro, impulsada por la Energía Psíquica. Esta nueva era de 12.000 años será la Era de la Mujer, el tiempo de la Madre del Mundo. Y "El Gran Sur" es la banda sonora de este amanecer.
Los Ciclos de la Conciencia Humana (Ciclo de 12,000 años)
Edad de Oro (4,800 años): El apogeo de la Conciencia. Gobierno a través del pensamiento y la armonía total con el Cosmos.
Edad de Plata (3,600 años): Inicio de la densidad material, pero manteniendo la conexión con la Fuente.
Edad de Hierro (2,400 años): Fase actual en su ocaso. Época de materialismo, guerras e ignorancia.
Edad de Piedra (1,200 años): El punto máximo de olvido espiritual.
EL CAMBIO DE ERA: Estamos cruzando el umbral hacia una nueva Edad de Oro. Esta es la Era de la Mujer y de la Madre del Mundo, donde la Energía Psíquica reemplaza a los combustibles fósiles y a la ignorancia.